La noche que fui semiestrella de cantabar

cantar
¡Que pase la cantanta!

Miércoles, 22:00 horas. Estoy muy nerviosa… no sólo porque soy la única mujer que va a concursar, sino también porque los cuatro jueces son cantantes profesionales: una de ópera, otro de heavy metal, dos más de musicales de teatro…

¡Musicales de teatro! ¡Sueño con el día en que pueda hacer un casting para alguno!

Así que me planto en el escenario con mis nuevos zapatos que, a decir de mi amiga Diana, parecen de payaso (yo digo que tienen una belleza incomprendida) (como la mía)… y mi vestido blanco jipioso.

La versión de Isabel Pantoja de “Así fue” es la elegida pa’ comenzar: está muy difícil, pero la disfruto mucho, la siento, me acomoda… ¡oh no! ¿a dónde se fue mi seguridad? Los nervios me traicionan, me muevo demasiado, simplemente no soy capaz de plantarme en el escenario. Ese bailoteo es reflejo puro de inseguridad y nervios… ¬¬

No podía dejar de pensar en los musicales. Más bien, no podía dejar de pensar… “¿te imaginas, Leslie, cómo sería si esto fuera un casting para un musical?, ¿qué pensarán los directores cuando te escuchen?, ¿no crees que está muy escotado el vestido?, ¿qué tal que respiras mejor?, ¿viste qué guapo está el chico de esa mesa? ¡respira! ¡afina!”

Sale bonita, entonada, con sentimiento. Pero mi lenguaje corporal me traiciona porque por algún lado tenían que salir los nervios de esos pensamientos. Y luego en la segunda etapa, vino mi carta fuerte: Dreams de Cranberries… tengo por lo menos 16 años cantando esa canción y, no es por presumir, pero me sale muy bonita. Anoche no fue la excepción, pero no fue suficiente.

Aun así logré quedar en segundo lugar.

El ganador tiene la oportunidad de ganar un viaje a Las Vegas. Interesante, pero me llamaba más la atención el premio de tercer lugar que consistía en 5 mil pesos en efectivo (me dije, me compro mi comedor, awiwi). Pero para mí, mi premio de consolación fue aun mejor: clases de canto para musicales de teatro.

Yaaaay! Espero aprender a cantar cada vez más bonito 😀

Todo esto ocurrió en el Cantabar Escaparate de Coapa (para mí, el mejor de los cuatro que hay en DF), en el marco de su tercer concurso de talentos donde llaman a sus clientes con mejores voces para que participemos. Tuve el honor de ser elegida porque Gabriel, el mesero, me llamó.

Fue un gran entrenamiento (pues sí, ya qué me queda decirme a mí misma jeje) y ahora que veo el video en mi esmarfon (obvio, no se los voy a compartir, está fatal) comprendo cuáles fueron mis fallas. Pero los zapatos fueron la onda.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s